El cambio climático es un proceso natural tal y como se ha podido observar durante los períodos glaciares en los cuales el clima era más frío, comparado con los periodos interglaciares donde el clima es más cálido y se produce una contracción de los hielos polares y glaciares.
Las actividades humanas pueden intensificar el efecto invernadero natural mediante el incremento de la concentración de los gases efecto invernadero en atmósfera.

Lo anterior produce un calentamiento del planeta e induce a cambios en el clima actual.
De acuerdo con las observaciones, la temperatura promedio del planeta ha aumentado en aproximadamente 1°C durante el siglo XX (figura 1.). A pesar de que esto no pareciera ser un gran incremento en la temperatura comparado con lo sucedido durante las épocas glaciares donde la temperatura era hasta 4°C menor que la actual, lo que es alarmante es la tasa de incremento de la temperatura observada. Aunque el ser humano tome medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en este momento el calentamiento global continuaría más rápidamente de lo que se ha experimentado en los últimos 10.000 años.
El cambio climático es parte de una problemática aun mayor conocida como cambio global, en ella cualquier alteración en alguno de sus componentes básicos produce un efecto en todo el sistema global.
Este ámbito global del clima está determinado por el trabajo que realiza integradamente un sistema que está compuesto por: la atmósfera, el océano, las capas de hielo y la tierra. Los océanos (hidrosfera) afectan el clima mediante el almacenamiento y liberación de calor, lo que hace que algunas regiones del mundo sean más húmedas que otras, o más cálidas. Las capas de hielo (parte de la criosfera) afectan al clima al reflejar la energía del sol, creando un efecto de enfriamiento. Los árboles y las plantas (biosfera) afectan al clima mediante el almacenamiento y liberación de carbono y dióxido de carbono. Las nubes (la atmósfera), afectan al clima de muchas formas, por ejemplo, estas pueden ejercer un efecto de enfriamiento el cual demora la evaporación del agua. Aún pequeñas alteraciones en cualquiera de los principales sistemas terrestres tendrán una repercusión importante en el sistema climático.
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